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domingo, febrero 10, 2019

Interpretación diurna


Interpretación diurna

me alcanza, cada madrugada, con el cantar de los pájaros
antes del primer rayo de luz,
instante atemporal,
después, el aroma a recién horneado
a fuerza descomunal
de una lectura en colectivo, o
el zarandeo nervioso del tren a Morón,
viaje atrevido a lo diario
una tenue luz, me acaricia,
lastimándome,
un par de palomas
juegan con una mariposa,
parecen que se conocieran,
una belleza sublime,
cruel y sublime,
admiro la inacción
frente al hecho más atroz,
porque las palomas se quieren comer
a la mariposa,
y ellos lo saben ,
una natural y violenta hermosura,  
desde todos los inicios
y todos los finales,
mi naturaleza me da lecciones
sobre lo efímero,
desperdicios de palabras
y emociones
pierdo mi horizonte,
mientras el viaje sigue,



quiero disfrutar el viaje

Marcelo González Cantarero. © Todos los derechos reservados. http://veteranosdelnaufragio.blogspot.com.ar

sábado, noviembre 24, 2018

ESTIGMAS


Estigmas
mis palabras, sueltas al viento, me marean
caos de letras, oraciones, frases
angustia en mi torbellino cotidiano
como hechizos, toman vida
se revelan, frente a mi intelecto,
me provocan,
me enredan,
en sus formas,
y me escupen sus silencios,
se niegan ser condescendiente,
saltando a mi alrededor,
contemplo cada una de ellas,
obnubilado en su mudez,
acurrucándome sobre mi vientre,
sublime, indispensable, arcano,
buceando mi origen,
mi primer suspiro,
articulación ininteligible,
con el tiempo, necesaria,
fuente de mi ser, conciencia humana,
infinitesimal universo,
absurdo refugio,
son mis palabras sueltas al viento

Marcelo González Cantarero . http://veteranosdelnaufragio.blogspot.com.ar
© Todos los derechos reservados



domingo, agosto 05, 2018

DESALIENTO





¿de dónde salen tantos muertos?
¿de dónde?
(a veces) no lo entiendo

como despertar de una pesadilla,
y de volver a despertar la pesadilla,
y volver a despertar de la pesadilla

en esta calle no puedo encontrar
un tango que diga ya sólo fue
pues vos, verdad, no puedes traducir mi presunción

siempre  estuve perdido, siempre
allá y aquí,  siempre
senti esa melodía me hace

volver a empezar,
se vuelve a prender,
esa pequeña lucecita

estuvo, alguna vez,
fue,
en un tiempo


¿de dónde salen tantos muertos?
¿de dónde?
salen  de tantos cuartos vacíos

¿están bajo las piedras?
¿están bajo las rocas?
¿bajo los cascotes de mi ciudad?

empezar el día, a día
sin haberme ido a dormir,
contemplar la belleza

                                   de mi único sentir

Marcelo González Cantarero . http://veteranosdelnaufragio.blogspot.com.ar
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miércoles, junio 13, 2018

FURIA



¡brindo hermano! Hoy
por todos los condenados
traidores,
malnacidos,

si, por aquellos de verdades absolutas
simplemente, de facto,
son los dioses de realidades vanas,
desde su arrogante Olimpo,

deseo un cielo claro, para mi hermosa gente,
no infectos de esta pestilencia,
que se revuelca en sus heces,
¡glorificándose!

al salir mi sol, ese diario y afanoso,
                        lo miro,
                                   limpio y claro,
                                               de frente

al final de mi jornada,
                         contemplo,
                                   cansado y contento,
                                                mi existir     

¡si, hermano! brindo, hoy
por  todos ellos,
con sus dobles caras/ rostros pétreos
de irónicos triunfos

me complazco en sus vidas,
                        grito mi furia,
                                   me revelo en sus perfidias

¡para no reflejarme es sus espejos!

Marcelo González Cantarero . http://veteranosdelnaufragio.blogspot.com.ar
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FIGURACIÓN



duermo en mi solaz,
                        matutino y cálido,
                                                           fugaz,
como esa estrella antigua,
                        ya muerta,
                                               me ilumina, / me guía
duermo en mi diurna soledad,
angustia y tristeza,
camino el camino ya caminado,
(no) quiero abrir mis ojos,
enfrentarme al sol brillante,
                        vana esperanza
túneles de cuerpos putrefactos,
                        injurias e insultos,
                                               en el inmaculado cielo,
(no) quiero verlos ni sentirlos,
                        ya no gozo el intento,
                                               ser, existir,
al unisonó de la última campanada,
                        juventud añorada,
                                               adolescencia perdida,
duermo en mi sueño,
                        quieto y calmo,
                                               infinito,
soy eso, un intento,
                        en este valle de muertos,
                                   camino mi ciudad-cementerio,
al final, las callejas
                        se entrecruzan,
                                   y sigo en medio
Marcelo González Cantarero . http://veteranosdelnaufragio.blogspot.com.ar
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miércoles, marzo 21, 2018

POESIA COTIDIANA 2


 

en los días de neblina,

al menos yo,

me siento en paz,

no esa paz imaginada (e inútil),

sino la otra, la del vivir pleno,

me reflejo en los pájaros,

en las hojas secas de la plaza,

y a veces, sueño,

sin ver las máscaras

ni las caras,

al fin, no distingo

una de otra,

¡te das cuenta

todos van y vienen!

sin sentido,

sin camino,

sin ser,

y te busco

prójimo, otro,

me pregunto:

¿dónde estas?

 


Marcelo González Cantarero
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lunes, marzo 19, 2018

POESIA COTIDIANA 1




 

desde que estoy aquí,

mi conciencia,

simple, común, diáfana,

mis montañas andinas

me indican el camino,

bifurcado,

tratando de no traicionarme

a la luz de mis principios,

¿qué fuerte debo ser para

soportar lo insignificante?

¿qué tenaz tengo que ser

para admitir mis pequeñas traiciones?

¿qué es más bello que una rosa silvestre?

rodeado de mascaras burlonas,

eco de lo que es y no es,

perpetuos arquetipos,

sin rostros,

¡ni yo me reconozco en mi reflejo!

Marcelo González Cantarero . http://veteranosdelnaufragio.blogspot.com.ar

© Todos los derechos reservados

 

 

sábado, marzo 17, 2018

INERCIA


conozco el fuego,
que recorre mi espina,
cumbres derrumbadas,
recorro mi mano
solitaria,
le digo un susurro
a mis piernas,
para llegar,
a tu destino,
somnoliento,
sin quererlo,
y queriéndolo,
dejo que el viento
pueble mi valle,
con caracolas de colores,
me despido
de mis adioses
adivinados,
en tus ojos perlas,
y así, un poquito,
me quedo aquí,
esperando tu estrella

Marcelo González Cantarero . http://veteranosdelnaufragio.blogspot.com.ar
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lunes, marzo 12, 2018

DUDAS


DUDAS

todas las mañanas,
                            algunas tardes,
                                               ninguna noche,

alucino con el destino
¡no un destino cualquiera!
 ¿mi destino?

pero ayer, curioso,
                            me dormí,
                                               soñándolo
no sé porque,
ahora, más que nunca,
sueño tranquilo

por la estepa de mi vida
                            sin que nada me perturbe,
                                               mi inquietud

cuando el sol está en lo alto,
desasosiego,
de mi destino imaginado

nunca lo podre alcanzar,
                            cobardía de seguir escarbando,
                                                        en mi herida,

¡absurdas obsesiones!
si, lo confieso:
¡le temo a mi presagio!, a su sospecha,

pavor de andar entre callejas,
                            babeando como perro viejo,
                                                        en quimeras no alcanzada,

de locuras escondidas,
ridículo, mirando al espejo,
agonías, desde mi cima.

Marcelo González Cantarero . http://veteranosdelnaufragio.blogspot.com.ar
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viernes, abril 28, 2017

Ruge








 
Ruge




rabia, dolorosa rabia

incubada, engendrada

en lo profundo,

abismo alma

de no ser,

yaciendo sobre

un mármol rosa

mis palabras

eco primario

visceral,

ser lo que soy

inquiriendo

fugaces luces

imperceptibles, soportadas,

sostenidas, atoradas,

túnel exiguo

silencio a voluntad

aire enrarecido

mañana neblinosa

bajando el telón

de mis afanes

 

Marcelo González (13/06/2013)

Todos los Derechos Reservados

viernes, abril 07, 2017

SENTIRES


SENTIRES

 

por simple casualidad volví sentir

ese sentir a soledad sola

 

por simple soledad de multitud

quede en silencio

 

sordo de tanto parloteo inútil

observo la belleza suspendida

 

tal vez por simple casualidad

he vuelto a mi esencia

 

Marcelo González
Todos los Derechos Reservados

domingo, marzo 12, 2017

lunes, septiembre 09, 2013

Deshabitado


soledad de viernes,

noche cerrada y fría

odiosa, casi maldita

 
solo pienso en 

tu piel,

tus ojos

inocente adoración,

            palabras perdidas,

en la negra noche

            de viernes

deshabitado

            de vos

 

Soberbia y luz

en ese absurdo de soberbia

rehuyo

de los imposibles,

camino,

 caminos

 andados

sufro

 sufrimientos ajenos

y algunos

pocos

propios

en ese absurdo

amo y odio

ó al menos lo creo

entonces

                        cuando mas

                                   hondo

estoy

mi luz

                        pequeñísima luz

asoma

viernes, septiembre 06, 2013

Rumbo nocturno


 
La luna está hermosa en esta noche de enero. Hace un rato la confusión se apodero de mí. Un flaco que se pelea con su pareja en medio de las plataformas de la terminal... ¡por teléfono!, el malestar estomacal,¡¡¡ buahh!!! me dieron ganas de cagar, eso es siempre una mierda y no lo digo escatológicamente, por eso la noche serena, con esa luna creciente, radiante en claro cielo, me volvía la paz, ya sé que es un lugar común, que está muy bastardeada la palabra y el concepto en su esencia, pero ¿quién no sueña con ella? la confusión en mi alma atosigada de ideas absurdas y simultáneas que me llevan por la encrucijada del desdén, eso es caos,  thanatos, anhelos perdidos en mis tiempos viejos.

Por un instante, por insignificante, por sencillo, en el cual pueda sentir algo parecido a la felicidad, estoy satisfecho, estoy en paz, por cursi y melodrama que suene.

Es un hecho, cuanto más simple una experiencia más impacta, demasiados estímulos desvalorizan cualquier sensación admirable al espíritu.

Por años intenté conjugar los verbos en todos sus tiempos y modos, ahora solo me quedo en el presente del indicativo.

Es lo que sé.

En ese instante es cuando la confusión se diluye y un cosmos casi perfecto se abre a mis ojos en su magnífica expresión.  

 

 

jueves, septiembre 05, 2013

La venusina

A veces no sé qué hacer con mi vida.

No era solamente decepción o alguna cuestión existencial que me invadía. Es la monotonía de los días idénticos, mis dolores de cervical cotidianos que me paralizan, la agonía de ver desaparecer sin más remedio mis mejores intenciones.
Hace mucho que la veo. Inmóvil.
Casi yaciendo. En medio de la vereda. En frente de la escalera, la cual le estorbaba, o me daba esa sensación, que los demás están de más.
 
La peatonal hervía en el mas estricto sentido, los casi cuarenta grados, mas el gentío como hormigas, hacen más patética la escena.
 
Siempre está sola, ni con perros ni con niños, como otros linyeras que invaden el centro, ni pedía, ni decía vender nada.

Solo estaba ahí. Inmóvil.

Las moscas le caminaban, ni un pestañeo inconsciente, ni un tic. Nada. De vez en cuando un transeúnte le dejaba algo en un tarrito de duraznos, bastante mugriento, que hacia juego con la mujer, a la cual no le podía dar una edad determinada ni aproximadamente. A simple vista era vieja. Pero no podía asegurarlo.

Miraba a lo lejos, como si pudiera ver a través de los muros de los infinitos edificios de la ciudad hasta un horizonte único, propio, en donde tal vez fue feliz.

La contemplaba y no sabía qué hacer con mi vida.

Por supuesto está de más decir que no habla con nadie, que no mira a nadie. Ignoraba cuando se movía para comer o dormir, yo llegaba a esos de las ocho y la mujer ya estaba en ese lugar, estaba seguro que en algún momento lo hacía, pero nunca la había visto.

Cierto personaje nefasto que se le allegaba comentó que se meaba y cagaba encima, lo que tranquilamente podía suceder metida dentro de esas infinitas polleras, inmune al calor que invadía todo, el hedor, que de por si esta en las calles de la urbe, pero me seguía intrigando cuando bebía o comía. Nunca la vi.

Unos trabajadores del lugar me comentaron, cosa que no me consta, que está sentada sobre dos maderas,  como una silla turca o romana, otros que les pagaba a los municipales para que llevaran y la trajeran todos los días en una furgoneta, era como un ritual, la depositaban a la madrugada, donde solo están los canillitas o algún que otro vendedor de café, para que nadie los viera o les hicieran preguntas y la recogían ya entrada la noche. Cuando los fantasmas habitan la ciudad. Del mismo modo comentaban que con las mangueras a presión que limpiaban las veredas y las calles de la peatonal bañaban a la vieja. Vaya a saber uno. Creer o reventar. Reventar me dije.  

Además eso justificaba, la versión de los municipales, que se pasara todo el fin de semana ahí. Inmóvil. Yaciente.

De todas formas nunca lo sabré.

Porque no sé qué hacer con mi vida.

Yo también miraba a lo lejos, con mis ojos idos en mi único horizonte feliz.

Yo  también estoy inmóvil. Siempre en el mismo lugar. Yaciendo.

A mí también me mueven ignotos seres que habitan mi universo.

Daba la impresión de ese abandono soportable el cual tenemos todos en algún momento del día.